sábado, 27 de febrero de 2010

Descripción de la nada


Alcanzo a escribir
un poema más.
La vida me arrastra
como a todos a un final.

El destino indescifrable
no tiene códigos.
No sabemos cuando
se cortará el hilo.

Caen unos y otros
en el regazo de la nada.
Algunos con tragedia,
otros por sus años.

Sin condiciones
y con dolor intenso,
niños y jóvenes,
también desaparecen.

Los brazos de la muerte
están en algún lado
extendidos, fríos,
expectantes, poderosos.

Detrás de ellos,
describo lo vivido
para que entiendan
los que temen.

Intuí el tiempo adverso.
El dolor, me doblegaba
y de pronto
la paz me invade…

El cabello como nube
flota hacia atrás
en sensación
demasiado placentera.

Me deslizo por un tubo
inclinado en declive
que no es frío
Dejándome llevar.

Atrapada por una visión
una luz, aguarda lejana.
El trayecto continúa
apacible y lento.

Hay una guardia
en perspectiva
de túnicas blancas
y todo es silencio.

Estoy descendiendo
suavemente.
No veo sus rostros
ni lo intento.

No pienso, no sufro,
el dolor se anula.
Me acerco a la luz,
el aire es cálido.

Pero debo vivir
para contarlo.
El regreso de golpe
sacude mis entrañas.

Escuchaba voces
llantos y rezos.
Al abrir mis ojos
él estaba allí...

Como una succión
fuerte, imprevista
y una monja mirando
sorprendida, oraba.

Regresé de la muerte un día.
Entonces, de que vale
cuidarme sin vivir?
Un día volverá y allí, estaré.

Texto: María Evelia Pérez Nicotra
Foto: Eugenio Fernández Corral ‘Puerta de la Luz’

1 comentario:

  1. Siento que necesito publicar estas líneas. Porque sucedió algo mientras escribía este poema. No eran las 22.44 como se marca aquí. No se porque salen mal siempre los horarios. Al subirlos, empezaré a poner la hora real de mi PC. Tardé en encontrar la imagen que se adaptara y la pintura que una vez hice en un taller de pintura pensando en este tema, era ideal pero la extravié con tantas mudanzas. Estaba contando en realidad, mi experiencia de ver de cerca la muerte...
    Si bien estaba cansada, no era para desmayarme, el movimiento ponía en vaivén mi computadora y en mis pies percibía lo mismo...era algo muy fuerte. Oscilaba mi cuerpo como cuando uno va parado en un cole y no encuentra el equilibrio. Ya no viajo en cole, porque estoy cerca de casi todo y menos transportarme parada, pero es la comparativa. El mareo en aumento me hizo pensar que en algún lugar del mundo...había un terremoto. Miré la hora: 3:34 exactamente y en Chile, el más impresionante sismo de los últimos tiempos, sacudía la tierra dejando desvastación, pánico y desesperación. Se desprendió un trozo de techo de mi casa antigua y mantuve mis ojos abiertos, hasta que vi la noticia. Era un terremoto y muy cerca...demasiado. Y después vino el maremoto y varias réplicas...recordé que el volcán Chaltén estaba casi en erupción y también era como ver de nuevo a Al Gore disertando sobre el calentamiento global en San Luis y todo lo que esto significa, a pesar de que no se toman precauciones.
    Supe que San Luis asistió a Chile con equipamiento y ayuda humanitaria y amerita contarlo por separado. Pero diré algo que no se difunde y es una realidad:

    SAN LUIS SOLIDARIO ESTA PRESENTE CON:

    2 canes adiestrados para rescate de víctimas en situación de espacios confinados, con la particularidad del envío del adiestrador Cristian Cuperman, cuyo perro único enviado por la República Argentina a mitigar las consecuencias del terremoto de Haití, salvó a 9 personas y encontró 6 cadáveres entre los escombros. Conjuntamente con otro can adiestrado por el Sr. Cuperman, cuyo propietario es el Sr. Tomás Frontera.Las experiencias de Cuperman fueron durante el Tsunami en Tailandia y el terremoto en la India.

    Además entiendo que asistieron los brigadistas especializados en catástrofes, como asi también para el manejo de centros de evacuados y psicólogos con master en emergencia. El Jefe de San Luis Solidario es Omar Terc. Y de esto, nadie habla.

    María Evelia Pérez Nicotra -3:21 AM exactos del viernes 5 de marzo de 2010

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