martes, 5 de febrero de 2013

viernes, 4 de enero de 2013

A MIS AMIGOS ESCRITORES

Hoy, es 4 de enero de 2013 y vamos a reunirnos. Como un rito sagrado, juntamos nuestras ganas de decir cosas y ese toque de amistad, que todo lo puede.// En unas horas, nada más, volverá el sortilegio. El contarnos que pasó en nuestras vidas y hablar de proyectos, de libros en borrador próximos a editarse, del tiempo, de lo que somos, de las sonrisas y si nos animamos, de los pesares. No importa. Valoraremos cada miradas, cada segundo, cada relato. Porque no sabemos del mañana. Porque algunos parten, pero el sabor de un brindis en el presente, tiene un sabor distinto, a uvas frescas y sentimientos nobles.// Solo somos un puñado de poetas. Algunos errantes, otros viajeros, muchos atesoran el silencio para expresarse, pero estamos y nos damos aliento para seguir en esto: el oficio de las palabras que no caerán al olvido, el intercambio de plaquetas, libros, versos en una tarjeta preparada con amor. // Hoy, no es un día cualquiera para el olvido y por eso, a ellos, mis amigos poetas, un regalo, un poema de Jorge Luis Borges, en esta tarde de enero, en San Luis, República Argentina............................................. Soneto del vino ¿En qué reino, en qué siglo, bajo qué silenciosa conjunción de los astros, en qué secreto día que el mármol no ha salvado, surgió la valerosa y singular idea de inventar la alegría?/ Con otoños de oro la inventaron. El vino fluye rojo a lo largo de las generaciones como el río del tiempo y en el arduo camino nos prodiga su música, su fuego y sus leones./ En la noche del júbilo o en la jornada adversa exalta la alegría o mitiga el espanto y el ditirambo nuevo que este día le canto/ Otrora lo cantaron el árabe y el persa. Vino, enséñame el arte de ver mi propia historia como si ésta ya fuera ceniza en la memoria./ ......................................... Texto: María Evelia Pérez Nicotra Foto: Flickler Poema: Jorge Luis Borges