miércoles, 15 de septiembre de 2010

Anhelo


Anhelo el perfecto equilibrio
entre todos mis deterioros
bondades y logros.
Entre la cuna y el presente,
entre lo posible
y las utopías.


Transcurro el espacio
que me queda
con sigilo,
como loba al acecho
para no ser herida.


La cuerda, comienza
a tensarse
y es cada vez
más incierta
la sensación
de mantenerme.


El Yin y yang,
eso es la vida.
El equilibrio
entre lo bello
y lo indeseado,
la dicotomía del mundo
de la cabeza
a los pies
desde oriente
a occidente,
desde lo visible
al infinito.
Desde siempre
y para siempre.



María Evelia Pérez Nicotra
Mirando la pintura “Equilibrista”, acrílico sobre madera
de Adriana Toledo, que ilustra el poema.
San Luis, miércoles 15 de septiembre de 2010
Casa Antigua, 7:22 p.m.