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lunes, 22 de marzo de 2010

Entre tonadas y poemas llegó el otoño




Para quienes nacimos en Cuyo, hay una canción que define esta época del año, con mucha dulzura, por eso, inicio esta recopilación en homenaje a la estación dorada con tonada de otoño y se suman otras voces para dar la bienvenida al otoño 2010

Tonada del otoño


No es lo mismo el otoño en Mendoza,
hay que andar con el alma hecha un niño.
Comprenderle el adiós a las hojas
y acostarse en su sueño amarillo.

Tiene el canto que baja la acequia
una historia de duendes de agua.
Personajes que un día salieron
a poblarnos la piel de tonadas.

La brisa traviesa
se ha puesto a juntar
suspiros de nubes
cansadas de andar.
Esta lluvia que empieza en mis ojos
no es más que un antojo de la soledad.

Es posible encontrar cada nombre
en la voz que murmuran los cerros.
El paisaje reclama por fuera
nuestro tibio paisaje de adentro.

Ser la tarde que vuelve en gorriones
a morirse de abrazo en el nido
y tener un amigo al costado
para hacer un silencio de amigos.

La tarde nos dice
al llevarse al sol
que siempre al recuerdo
lo inicia un adiós.
Para quien lo ha vivido en Mendoza
otoño son cosas que inventó el amor.

Jorge Sosa - Damián Sánchez

Canción de Otoño en Primavera

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro...
y a veces lloro sin querer...

Plural ha sido la celeste
historia de mi corazón.
Era una dulce niña, en este
mundo de duelo y de aflicción.

Miraba como el alba pura;
sonreía como una flor.
Era su cabellera obscura
hecha de noche y de dolor.

Yo era tímido como un niño.
Ella, naturalmente, fue,
para mi amor hecho de armiño,
Herodías y Salomé...

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro...
y a veces lloro sin querer...

Y más consoladora y más
halagadora y expresiva,
la otra fue más sensitiva
cual no pensé encontrar jamás.

Pues a su continua ternura
una pasión violenta unía.
En un peplo de gasa pura
una bacante se envolvía...

En sus brazos tomó mi ensueño
y lo arrulló como a un bebé...
Y te mató, triste y pequeño,
falto de luz, falto de fe...

Juventud, divino tesoro,
¡te fuiste para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro...
y a veces lloro sin querer...

Otra juzgó que era mi boca
el estuche de su pasión;
y que me roería, loca,
con sus dientes el corazón.

Poniendo en un amor de exceso
la mira de su voluntad,
mientras eran abrazo y beso
síntesis de la eternidad;

y de nuestra carne ligera
imaginar siempre un Edén,
sin pensar que la Primavera
y la carne acaban también...

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro...
y a veces lloro sin querer.

¡Y las demás! En tantos climas,
en tantas tierras siempre son,
si no pretextos de mis rimas
fantasmas de mi corazón.

En vano busqué a la princesa
que estaba triste de esperar.
La vida es dura. Amarga y pesa.
¡Ya no hay princesa que cantar!

Mas a pesar del tiempo terco,
mi sed de amor no tiene fin;
con el cabello gris, me acerco
a los rosales del jardín...

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro...
y a veces lloro sin querer...
¡Mas es mía el Alba de oro!

de Rubén Darío

Otoño

En llamas, en otoños incendiados,
arde a veces mi corazón,
puro y solo. El viento lo despierta,
toca su centro y lo suspende
en luz que sonríe para nadie:
¡cuánta belleza suelta!

Busco unas manos,
una presencia, un cuerpo,
lo que rompe los muros
y hace nacer las formas embriagadas,
un roce, un son, un giro, un ala apenas;
busco dentro mí,
huesos, violines intocados,
vértebras delicadas y sombrías,
labios que sueñan labios,
manos que sueñan pájaros...

Y algo que no se sabe y dice «nunca»
cae del cielo,
de ti, mi Dios y mi adversario.

Octavio Paz

Amanecer de otoño

Una larga carretera
entre grises peñascales,
y alguna humilde pradera
donde pacen negros toros.
Zarzas, malezas, jarales.

Está la tierra mojada
por las gotas del rocío,
y la alameda dorada,
hacia la curva del río.
Tras los montes de violeta
quebrado el primer albor:
a la espalda la escopeta,
entre sus galgos agudos, caminando un cazador

Antonio Machado

DE OTOÑO

Ya sé que hay quienes dicen: ¿Por qué no canta ahora
con aquella locura armoniosa de antaño?
Esos no ven la obra profunda de la hora,
la labor del minuto y el prodigio del año.

Yo, pobre árbol, produje, al amor de la brisa,
cuando empecé a crecer, un vago y dulce son.
Pasó ya el tiempo de la juvenil sonrisa:
¡dejad al huracán mover mi corazón!

Rubén Darío


Poesía de otoño para los más pequeños
El otoño empieza
lo siento en el aire.
Es que las hojitas
comienzan el baile.
Ellas se sueltan,
giran hacia abajo,
y a los barrenderos
les dan mucho trabajo.
El otoño es bonito
con días de sol
y todo el paisaje
se pone marrón.
Marrón y amarillo,
como los membrillos;
marrón y dorado,
todo empapelado.
El paisaje cambia,
el otoño empieza,
disfrutemos juntos
toda su belleza.

Autor: María Rosa Negrín
http://www.menudospeques.net/
menudospeques@gmail.com

sábado, 20 de marzo de 2010

Alma mía



Mi alma es una casa sin hilachas de niebla.
Vigila colgada del silencio
Cerrada a los ayeres
Abierta al río de peces incesantes
Que fluye de los ojos desgastados del tiempo
Y me roba las horas detrás de los espejos
Alegría y sosiego


Que pretendo retener en mi cuenco.
Mi alma es esa casa
Con el amor en cascada
Derramando luces en la ira del mundo.

Teresita Morán-Villa Mercedes-San Luis

Pintura: Cali Rivera Costa Rica 1969

jueves, 18 de marzo de 2010

Miradas




Arcas que conducen al paraiso.
Poesías que desgranan el alma.
Simples detalles que multiplican
La irremediable alegría de vivir...

Todo está al alcance de los ojos.
Todo se muestra sin vergüenza.
Solo hay que aprender a mirar
Y observar más allá de lo visible.



María Evelia Pérez Nicotra
De: ‘ Alguna vez, la vida’
Jueves 18.03.10- 2:20 am


Imagen: Plage rive gauche
Artista del Reino Unido-Londres
http://limbolo.blogspot.com/

martes, 9 de marzo de 2010

Poema Nº I




La bruma, es su alarde agitado dice cuanto hay
no hay nada cuando nada se espera
aunque esperar sea siempre tanto.
Quédate conmigo cuando vengas,
porque yo no me iré a ningún lado.

Desviste tu corazón y déjalo caer hasta mis manos.
Hace tanto que no siento el aliento de un beso
que al tomar del aire que recorre cerca de tus labios
pareciera desenmascarar el mejor aroma del mundo.
Cada pieza de tus ojos viene hasta mi
dejando que la palidez del otoño parezca linda
solo linda...

Porque para hermosa solo estás tú.
Solo en el principio del corazón está quien eres
y se por ello, sin esperar nada de ti
Que tendré mucho más de lo que quiero.
No alcanza una vida entonces para recorrer tu corazón
y sentir que por alguna razón, he terminado de hacerlo.

Rodrigo Julián Fernández
Un aporte de 'Poetas siglo XXI'

lunes, 8 de marzo de 2010

Día Internacional de la Mujer



A las mujeres, en su día...
A las madres, a las que desean serlo
Y las que no. A todas, sin excepción.

A las hijas, sobrinas, nietas, tías
A las amigas, vecinas, compañeras
A las mujeres de mi patria

A las esposas, amantes,
Novias, confidentes.
A las profesionales.

A las del mundo entero
A las Penélopes, las Grisel,
Las Madame Ivonne.

A las que parecen Teresa de Calcuta,
O Sor Juana Inés de la Cruz,
Al recuerdo de Evita.

A las mujeres que aman
A las que no se atreven,
Al recuerdo de las que no están.

A las que lloran por la espera,
A las que esperan sin llorar,
A las que acompañan y fortalecen.

A las mujeres anónimas,
A las que son famosas,
A las que trabajan y luchan.

A las mujeres, pilar de la familia,
A las docentes, enfermeras,
Médicas, científicas, artistas.

A las legisladoras, funcionarias,
juezas, militantes y abogadas.
las que estudian y avanzan.


A las Madame Curie, las escritoras,
Las que desde sus oficios
Son artesanas de la vida.

A las mujeres con mayúscula
Prolongación del universo
Y protagonistas de la historia.

Un homenaje especial en este día.-

Texto y pintura: M. Evelia Pérez Nicotra
Lunes 8 de marzo de 2010 – 3:30 am

sábado, 27 de febrero de 2010

Descripción de la nada


Alcanzo a escribir
un poema más.
La vida me arrastra
como a todos a un final.

El destino indescifrable
no tiene códigos.
No sabemos cuando
se cortará el hilo.

Caen unos y otros
en el regazo de la nada.
Algunos con tragedia,
otros por sus años.

Sin condiciones
y con dolor intenso,
niños y jóvenes,
también desaparecen.

Los brazos de la muerte
están en algún lado
extendidos, fríos,
expectantes, poderosos.

Detrás de ellos,
describo lo vivido
para que entiendan
los que temen.

Intuí el tiempo adverso.
El dolor, me doblegaba
y de pronto
la paz me invade…

El cabello como nube
flota hacia atrás
en sensación
demasiado placentera.

Me deslizo por un tubo
inclinado en declive
que no es frío
Dejándome llevar.

Atrapada por una visión
una luz, aguarda lejana.
El trayecto continúa
apacible y lento.

Hay una guardia
en perspectiva
de túnicas blancas
y todo es silencio.

Estoy descendiendo
suavemente.
No veo sus rostros
ni lo intento.

No pienso, no sufro,
el dolor se anula.
Me acerco a la luz,
el aire es cálido.

Pero debo vivir
para contarlo.
El regreso de golpe
sacude mis entrañas.

Escuchaba voces
llantos y rezos.
Al abrir mis ojos
él estaba allí...

Como una succión
fuerte, imprevista
y una monja mirando
sorprendida, oraba.

Regresé de la muerte un día.
Entonces, de que vale
cuidarme sin vivir?
Un día volverá y allí, estaré.

Texto: María Evelia Pérez Nicotra
Foto: Eugenio Fernández Corral ‘Puerta de la Luz’

viernes, 26 de febrero de 2010

MIRADAS Y UTOPÍAS


A lo largo de la vida
Miles de ojos observan
Juzgan, critican
Y pocos admiran

La mirada debe reflejar
solo el alma
Y nunca entendí
Ese juego...

La falsedad
es moneda corriente
La valoración del otro
Casi una utopía.

Al final del camino
Cuando ya nada importa
Cuando Dios nos llame
Seremos todos iguales.



María Evelia Pérez Nicotra
Jueves 11 de febrero de 2010
De “Alguna vez la vida”-17:30PM
Imagen: Marianne-Millar

viernes, 12 de febrero de 2010

Envío de Poldy Bird


Aún no le pido permiso para publicar sus textos, pero ella, es un ser excepcional y desde hace algún tiempo, dialogamos gracias a esta maravilla denominada WEB o Internet o como quieran denominarla.

Y leer a Poldy Bird es emocionarnos siempre. Por eso, sin consultarle, deseo compartir con ustedes este caudal de palabras que me envió. Nuestro corazón, estará agradecido.

María Evelia.-

PASARÁN COSAS

POLDY BIRD


Ha empezado otro año.
Como un cuaderno nuevo está ante mí, y me acuerdo de cuando era chica, iba a la escuela y me apuraba para terminar el viejo cuaderno y así comenzar el otro.
En las últimas páginas hacía letra grande, enormes dibujos apresura­dos.
Pegaba dos hojas con engrudo de fabrica­ción casera: agua y harina en la cocina.
Los cuadernos nuevos se empiezan con letra pequeña, pareja, prolija, cuidada...
Igual que los años.
Igual que éste.
¿Borrón y cuenta nueva?
No, no, sin borrón.

Y sumando a la cuenta nueva las otras cuen­tas que antes nos sirvieron.
Porque no todo está para el olvido.
Porque no todo fue para dejarlo atrás, disi­mulado entre las hierbas secas del otoño.
Pasaron cosas.
NOS PASARON COSAS.

Crecimos un poquito, un poquito así, pero crecimos.
Llorar hace crecer, es esa lluviecita de uvas de cristal
sobre el techo de chapa de nuestro corazón.
Pica, repica, musiquea, despierta.
Nadie es el mismo después de haber llorado.
Reír hace crecer.
También reímos.

Algunas veces, quizá podemos contarlas con los dedos de una mano... ¡Y cómo une la risa!: dos que se rieron juntos, a carcajadas limpia, no se desatan nunca en el recuerdo.
Yo tengo siete chistes favoritos, y me acuer­do de quiénes fueron las siete personas que me los contaron.
En cambio, no me acuerdo de todas las que me hicieron llorar o compartieron mis angustias.

No creas que se trata de mala memoria... me parece que es puro instinto de conserva­ción.
Fijate que la gente le huye a la tragedia.
En algún tiempo me daba mucha rabia, pero ahora lo entiendo y no la juzgo mal.
Una amiga de la infancia, que quiero profun­damente, todavía no habló conmigo desde que murió mi hija. Y si yo no la llamo no es porque no tenga ganas de hacerlo ni porque piense que es a ella a quien le corresponde lla­marme... sino simplemente porque me da miedo que se sienta mal...

A ella le digo: si leés esto, no busques entre líneas... te quiero mucho, me gustaría que estuvieras cerca.
No temas, no estoy desahucia­da, no contagio las penas, las tengo dentro de mí, tan escondidas que para hallarlas tendrías que escarbar demasiado.
Y, además, a los muer­tos queridos no los recuerdo muertos, los re­cuerdo con su olor a perfume y su camisa favo­rita, con la música que les gustaba, con las anécdotas que los muestran en su mejor mo­mento.

No hablaremos de heridas ni agonías, ni hablaremos de nieblas o tormentas... no, ¿sabés qué haremos?... terminaremos la charla aquella que empezamos una tarde en un café de la calle Córdoba... o la seguiremos, porque las charlas entre amigas no se terminan nun­ca, son siempre una continuación de la ante­rior, que fue una continuación de la anterior... y así, siempre, siempre, hayan pasado días,
meses, años.

Trabajar, hace crecer.
Y me ha dado un poco de trabajo trabajar.
Porque mi trabajo es solitario, callado, sin jefes que me obliguen a hacerlo, sin un horario que cumplir.
Se trata de transformarme en médium y sen­tir lo que todos sienten a mi alrededor... e interpretarlo con palabras escritas que traduzcan exactamente eso que siento, eso que sentís, eso que sienten otros.

Admirar hace crecer.
Es tan larga la lista de la gente que admiro, que te cansaría leerla. Pero en esos nombresseguramente nos reconoceremos, hermanadas, vos y yo: Violeta Parra, Mozart, Mick Jagger, Horacio Molina, Paganini, Cortázar, Woody Allen, Silvio Rodríguez, Beethoven, Raúl Por­cheto, Chopin, Alejo Carpentier, Fellini, la Madre Teresa, Silvina Ocampo, Bergman, Ricardo Montaner, siempre mi Felisberto Her­nández que releo, los hermanos Marx, Olga Orozco, Humphrey Bogart reviviendo cada vez que pasan “Casablanca” por televisión (ojalá que no dejen de pasarla nunca).
Al admirar abrimos una ventanita del alma que, a veces, está cerrada con candado.
Al abrirla, nos abrimos.

Dejamos que eche a volar un pájaro cautivo y que entre el aire con olor a magnolias y a flores de tilo, ese olor que es olor a verano y a plaza (Cuando era chica llevaba botellitas a la plaza, las movía, dando vueltas, y luego las tapa­ba, creyendo que en ellas podían guardarse los olores. Tal vez sí. Nunca las encontré, después, nunca tuve oportunidad de destaparlas...).
Agradecer es crecer.

Amar es crecer.
Crear es crecer.
Ha empezado otro año.
Cuadernito nuevo.
Cuadernito de hojas inmaculadas, todavía en blanco.
Cuadernito que en la tapa dice Poldy.
Solamente que yo podré escribir en él los días que vendrán.
La vida es un cuaderno.
No un “cuaderno borrador”, sino un cuaderno de clase.
No se puede borrar nada de lo que escribimos, ni se pueden
corregir los errores, ni se puede escribir encima en la misma
página.

Vamos a usar bien este cuaderno.
No vamos a dejar ningún espacio en blanco.
No pegaremos hojas para terminarlo antes.
Y no nos vamos a saltear las cosas lindas, por chiquititas e insignificantes que parezcan.
Porque son esas “cositas” las que le dan, en muchos momentos, valor y sentido a la vida.

Me tiembla la mano.
¿Qué pondré en el pri­mer renglón de la primera hoja?
Una frase corta.
Dos palabras:
“ESTOY VIVA”.
Estoy viva. Ya vendrá lo demás.
Pasaron cosas.
Y pasarán cosas mientras esté viva.

viernes, 29 de enero de 2010

1° Encuentro de la joven poesía, “Homenaje a Juan C. Lafinur”




Para recordar el 213° Aniversario del nacimiento de Juan C. Lafinur, el Ministerio de Turismo, las Culturas y el Deporte, a través del Subprograma de Gestión Cultural, organizó en el Museo de la Poesía en Carolina, el 1° Encuentro de la joven poesía, el 27 de enero.

Con la participación de poetas de diversos puntos de la Provincia y Buenos Aires, se realizó este encuentro, que fue presidido por el coordinador del Ministerio de Turismo, las Culturas y el Deporte, Sergio Orlando Chacón.
Se extendió hasta las 19:00 y los presentes pudieron apreciar no solo el material expuesto, sino el imponente paisaje que rodea el Museo, situado a 80 km. de la ciudad capital.

El titular de Gestión Cultural, Profesor José Villegas, destacó aspectos de la vida del multifacético Juan Crisóstomo Lafinur (1797-1824), leyendo “La Obligación y el amor”, cuyo original se encuentra expuesto en el Museo Internacional de la Poesía Manuscrita.

Dialogó con los escritores, invitándolos a sumar sus trabajos al Museo y presentó la muestra fotográfica comparativa: “Una mirada al pasado…a través del presente”, que se expone en el Museo. Allí se reflejan diversos lugares y actividades de San Luis de antaño, bajo la mirada del Fotógrafo José La Vía y lo que hay ahora. De esta mana se puede dilucidar el avance y el progreso en nuestra Provincia. También en las paredes del Museo, están expuestas pinturas de Lía Yolanda Accetta
La periodista y escritora, María Evelia Pérez Nicotra, fue la moderadora de los debates y rondas poéticas, en los que se pudo conocer la labor literaria de poetas consagrados y noveles, además de las opiniones de los presentes sobre temas relacionados con la Poesía.

Se habló sobre diversos aspectos vinculados a la Literatura en San Luis, las nuevas tecnologías, la confección de blogs, los nuevos estilos literarios, las ventajas y desventajas de Internet, los derechos de autor, los diseños de tapa de las publicaciones, el interés de los jóvenes en publicar sus creaciones, entre otros temas.

Hubo testimonios de quienes conocieron a escritores de San Luis, tales como Antonio Esteban Agüero, César Rosales y León Benarós, entre otros.
También se avanzó en la inscripción de una Asociación, la realización de talleres literarios en 2010 y certámenes y nuevos encuentros, relacionados con el Bicentenario.

Agunos aspectos relacionados con el Museo
Quienes visiten el Museo de la Poesía, encontrarán libros y más de 1.500 originales de todo el país pero también de Cuba, España, Estados Unidos y Perú. Llegan diariamente manuscritos, que son inventariados para ser expuestos en una rotación constante. Hay poetas destacados, como Antonio Requeni, Fernando Sánchez Zinni o Rodolfo Braceli, entre otros. Hay 41 manuscritos de puño y letra de Juan Crisóstomo Lafinur, rescatados hace poco tiempo, que fueron escritos entre 1819 a 1823 y también de Jorge Luis Borges.

Don Juan María Gutiérrez, quien en 1860 publicó su biografía, lo llamó ‘El poeta romántico de nuestra época clásica" ya que Lafinur, además de sus poemas civiles, patrióticos, escribió poesía amatoria.
A la par de la estructura del Museo, en un patio ajedrezado igual al que Jorge Luis Borges -su sobrino nieto- imaginó en el poema que lleva su nombre, descansan los restos de Lafinur, que fueron repatriados gracias a la gestión del Gobernador, Dr. Alberto Rodríguez Saá, después de casi dos siglos de exilio en Chile, donde murió.

Ahora sus restos descansan frente al museo, donde también se realizó un laberinto con piedras del lugar, para enriquecer el paisaje la zona.

Anuncio y Cierre del Encuentro
El Profesor Villegas, anunció que se están elaborando las Bases y Condiciones, para el “Premio Anual Internacional de Literatura ‘Juan Crisóstomo Lafinur’, cerrando el encuentro con la lectura de un poema de Lafinur, ilustrado por Guillermo Roux, la propuesta de elaborar un trabajo conjunto, entre los escritores presentes y otros que se sumarán”.

Agradeció la presencia de autoridades, del Coordinador del Ministro de Turismo, Las Culturas y el Deporte, Sergio Orlando Chacón, la Intendente de la Carolina, de la representante cultural del Municipio Capitalino, de Norberto Federico Fernández Lauretta. Presidente de la Sociedad Argentina de Escritores-S.A.D.E. seccional provincia de San Luis, del representante de Culturas Originarias que presentó una propuesta sobre medio ambiente, de poetas representantes del Plan de Inclusión Social, de jóvenes poetas y escritores que asistieron con sus trabajos, desde diversas localidades de la Provincia y de Buenos Aires, al igual que varios turistas que se sumaron al encuentro. Hizo un especial reconocimiento al personal que con dedicación, cuida el patrimonio literario del Museo, estableciéndose entre los presentes, un acuerdo para continuar con reuniones y avanzar en las propuestas presentadas.

María Evelia Pérez Nicotra
Escritora-Periodista
29.01.2010